El proyecto de ley elaborado por el diputado nacional santafesino Gustavo Marconatto, para crear la Universidad Agraria Nacional de Venado Tuerto, finalmente no fue tratada en la sesión del miércoles del Senado Nacional, y tendrá que esperar hasta el inicio de las ordinarias del año próximo para ser analizado en el recinto.
La maratón para conseguir que el tema recibiera tratamiento en la Cámara alta comenzó el martes, cuando el senador socialista, Rubén Giustiniani, titular de la Comisión de Educación del Senado impulsó la firma del dictamen.
Tal como había prometido a los dirigentes de la región fue el primero en rubricar el proyecto para conseguir el respaldo del resto de los integrantes de la Comisión. Lo mismo hizo el titular de la Comisión de Presupuesto, el justicialista Eric Calcagno, a partir de lo cual se consiguieron las firmas necesarias en los dos grupos de trabajo para obtener el dictamen favorable.
Cumplido este paso, y con la presión que un grupo de dirigentes de Venado Tuerto hizo en la Capital Federal, Giustiniani logró que el dictamen fuera ingresado en el orden del día del miércoles, jornada en la que se realizó la última sesión ordinaria del año del Senado Nacional.
Sin embargo, la apretada agenda que tenían los legisladores y los tires y aflojes por temas de trascendencia para el gobierno nacional como la intención de la oposición de poner límite a los superpoderes del Ejecutivo, le jugaron una mala pasada a la iniciativa educativa.
En esencia al pedir que el tema tuviese tratamiento sobre tablas, fue dejado para el final del debate, que finalmente no se dio por que los senadores fueron abandonando la sala de sesiones y se tuvo que suspender la reunión antes de terminar de desarrollar el orden del día.
Lo bueno es que el proyecto mantendrá estado parlamentario hasta mediados del año próximo, por lo cual la dirigencia local ya se está preparando para seguir haciendo lobby, y tratar se superar a las voces en contra surgidas desde distintas casas de altos estudios.
La maratón para conseguir que el tema recibiera tratamiento en la Cámara alta comenzó el martes, cuando el senador socialista, Rubén Giustiniani, titular de la Comisión de Educación del Senado impulsó la firma del dictamen.
Tal como había prometido a los dirigentes de la región fue el primero en rubricar el proyecto para conseguir el respaldo del resto de los integrantes de la Comisión. Lo mismo hizo el titular de la Comisión de Presupuesto, el justicialista Eric Calcagno, a partir de lo cual se consiguieron las firmas necesarias en los dos grupos de trabajo para obtener el dictamen favorable.
Cumplido este paso, y con la presión que un grupo de dirigentes de Venado Tuerto hizo en la Capital Federal, Giustiniani logró que el dictamen fuera ingresado en el orden del día del miércoles, jornada en la que se realizó la última sesión ordinaria del año del Senado Nacional.
Sin embargo, la apretada agenda que tenían los legisladores y los tires y aflojes por temas de trascendencia para el gobierno nacional como la intención de la oposición de poner límite a los superpoderes del Ejecutivo, le jugaron una mala pasada a la iniciativa educativa.
En esencia al pedir que el tema tuviese tratamiento sobre tablas, fue dejado para el final del debate, que finalmente no se dio por que los senadores fueron abandonando la sala de sesiones y se tuvo que suspender la reunión antes de terminar de desarrollar el orden del día.
Lo bueno es que el proyecto mantendrá estado parlamentario hasta mediados del año próximo, por lo cual la dirigencia local ya se está preparando para seguir haciendo lobby, y tratar se superar a las voces en contra surgidas desde distintas casas de altos estudios.