En la Cámara de Diputados recobró vida el proyecto del gobierno para
derogar las leyes que establecieron la autogestión hospitalaria y el
Servicio de Atención Médica de la Comunidad (Samco)
La iniciativa,
enviada por el Ejecutivo a fines de 2009, sorteó --con algunos cambios--
las sucesivas comisiones de Salud y Presupuesto, tropezó la semana
pasada en la de Asuntos Constitucionales, pero el oficialismo confía en
sacarla adelante este jueves. Entonces, el proyecto llegaría sobre
tablas en las próximas sesiones, donde el Frente Progresista podría
darle media sanción si logra quórum e impone su mayoría. En clave
política, el gobierno de Hermes Binner anhela conseguir esa ley antes de
cederle el turno a Antonio Bonfatti.
El proyecto tiene la caligrafía del ministro de Salud, Miguel Angel
Cappiello, y persigue la derogación de las leyes 10.608 --que estableció
la potestad de los hospitales de autogestionarse a través de sus
consejos directivos-- y la 6.312, que moldeó organizaciones similares en
los efectores de salud de pequeñas localidades con los Samco (Servicio
de Atención Médica de la Comunidad). El gobierno binnerista ha marcado
con rojo ese status quo desde sus comienzos. Cappiello aduce desde
entonces que esas leyes propician una gestión no transparente en la
compra de insumos hospitalarios y que la facultad de designar personal a
discreción se convierte en una caja de favores para rédito electoral de
la política de pago chico.
Luego de casi dos años en los que el proyecto naufragaba en la
comisión de Presupuesto, su titular, el radical Carlos Fascendini, pudo
consensuar una salida y la derivó con despacho favorable a la última
escala previa al debate: la comisión de Asuntos Legislativos, presidida
por la socialista Inés Bertero y donde el Frente Progresista cuenta 6 de
los 11 miembros que la componen. Pero un colaborador de Bertero reveló
que el jueves pasado el oficialismo no consiguió el consenso necesario
para sacar el proyecto con dictamen favorable. Existe un dictamen de
minoría de la diputada justicialista Silvina Frana, que viene desde la
comisión de Presupuesto, y que resume la resistencia que emerge desde el
territorio donde cada comisión de Samco y cada consejo de
administración hospitalaria ven amenazado su futuro.
La iniciativa propugna un régimen uniforme para la organización y
financiamiento de la atención en la provincia mediante una red pública
de servicios de salud. En la transición, los miembros de los consejos
actuales tienen seis meses para integrarse a la nueva modalidad de
gestión con participación ciudadana y por regiones. "Una de las cosas
que molestan es que esos miembros ya no cobrarán sueldo por administrar
un hospital", apretó el ministro Cappiello.
El proyecto oficial enuncia derechos y obligaciones para los
ciudadanos que hacen uso del servicio, y fija pautas para confeccionar
las historias clínicas, entre varias cuestiones. Pero lo primordial es
que recupera para el Ministerio de Salud la centralización de las
compras de insumos clave de la gestión sanitaria como el suero y
medicamentos de uso intensivo. "Hemos comprobado que había una gran
dispersión de precios en las compras de un hospital a otro, y en
situaciones que no siempre se rindieron ante el Tribunal de Cuentas",
fundamentó el ministro.
La contratación de profesionales y de personal hospitalario es otra
de las cuestiones en disputa en torno a este proyecto de ley. El
Ministerio quiere reservarse el control de esas gestiones con el
argumento de que esa competencia, a criterio de cada uno de los 535
efectores de salud de la provincia, le genera un abultado déficit que
finalmente debe costear el Estado. "Las contrataciones a criterio de
cada Consejo se usaba en forma discrecional y muchas veces de manera
clientelar. Pagaban un salario mínimo y la equiparación corría por
cuenta del Estado", señaló el ministro, y reveló que el año pasado su
cartera afrontó una deuda de 68 millones de pesos por ese concepto.
"Hemos tenido múltiples problemas originados en esta situación de
anomia, juicios laborales, embargos de cuentas, tuvimos que intervenir
varios Samcos", excusó el ministro.
De todas formas, con el último pase a planta permanente de 3.772
cargos que activó el Ejecutivo en junio pasado -de los cuales, 2.780
correspondieron a contratados del área Salud- quedó asentado que los
consejos hospitalarios y Samcos ya no pueden tomar personal por decisión
propia.
