Casi un hecho
“Estaría mi nombre aceptado para ser parte del equipo de gobierno de la provincia. Tengo pendiente una reunión con el ministro Capiello para ver cuáles serán mis responsabilidades y un poco confirmar el lugar, cosa que ya será la semana que viene”, afirmó el todavía intendente de Firmat, Carlos Torres esta mañana durante una entrevista con LT 29.
“Estaría mi nombre aceptado para ser parte del equipo de gobierno de la provincia. Tengo pendiente una reunión con el ministro Capiello para ver cuáles serán mis responsabilidades y un poco confirmar el lugar, cosa que ya será la semana que viene”, afirmó el todavía intendente de Firmat, Carlos Torres esta mañana durante una entrevista con LT 29.
Torres es un radical alineado con el también
saliente intendente de la capital santafesina, Mario Barletta, es decir
el sector boinablanca que fue más crítico a la gestión de Hermes Binner
durante la pasada interna en la que Bonfatti retuvo la jefatura del
Ejecutivo para el sector del actual gobernador socialista. De hecho,
siendo el candidato frentista con más posibilidades de disputarle la
banca de senador al luego derrotado Ricardo Spinozzi (PJ), Torres
terminó perdiendo la interna del Frente oficialista ante la lista del
binnerismo, encabezada nada más y nada menos que por el radical que
terminó consiguiendo la banca, el venadense Lisandro Enrico.
Pasado el tiempo, parece que los radicales
comienzan a sellar heridas de guerra y volver a conciliar con el PS, así
al menos lo demuestran los tres ministerios obtenidos por los Alem tras
las intensas negociaciones mantenidas con el elenco más cercano a
Antonio Bonfatti.
De hecho Torres afirmó esta mañana que el
ofrecimiento para su cargo ( en realidad el cargo es secretario de
Salud, aunque en los hechos es una especie de viceministro) es “parte de
una idea que tiene el gobernador electo de abrir su equipo de Gobierno a
los demás partidos del Frente Progresista, cosa que nosotros estamos
celebrando como un gesto de madurez política importantísimo”.
Lo que parece no terminar de resolverse es la
interna radical, que recientemente demostró toda su virulencia durante
el encuentro de las diferentes líneas mantenido en la provincia de
Córdoba.
Sobre este tema, Torres afirmó que “es malo es que
el partido esté inmerso discusiones estériles”, aunque en seguida agregó
también que estas discusiones
“en parte son entendibles después de todo lo que pasó este año” –debe
recordarse la dureza con que el sector de Torres criticó a Enrico y los
radicales más cercanos a Binner luego de la derrota interna, lo que fue
además parte de una réplica regional de lo que aconteció a nivel
provincial–.
Manifestando aún más las dificultades para
conciliar, añadió luego Torres que “hay que hacer un esfuerzo para
mantener al partido unido” aunque la
tarea “no es fácil, porque han pasado muchas cosas, muy delicadas y
controvertidas por todos conocidas, pero tenemos que hacer un esfuerzo
de tener un partido unido, porque si no somos vulnerables y así no le
servimos al frente progresista”.
