Los gremios
docentes santafesinos –al igual que los que representan a la
administración pública– han sido convocados para mañana –a las
10 en el Ministerio de Trabajo– a una nueva reunión paritaria donde se
presume que se trabajará sobre cifras concretas de incremento salarial.
Cabe
recordar que la última reunión paritaria por el tema salarial se
realizó el 8 de febrero y, desde entonces, los sindicatos y los
referentes de la provincia no se han vuelto a sentar para analizar la
recomposición de los sueldos para este año. Por su parte, los gremios
anunciaron que los porcentajes de aumento deberán estar por encima del
25 por ciento. Pero desde la provincia no arriesgaron cifras.
Más
allá de que aún falta una semana para la fecha en la que está previsto
el inicio del ciclo lectivo, hay que recordar que, de haber una
propuesta, los gremios deben ponerla a evaluación de sus afiliados a
través de los distintos mecanismos con los que cuentan. Amsafé –que
agrupa a casi la totalidad de los educadores santafesinos– realiza
votaciones en las escuelas y luego suma los resultados de toda la
provincia para tomar la decisión final. Por su parte, Sadop –que
representa a los maestros y profesores de instituciones privadas–
realiza un congreso de delegados y allí decide.
Por
lo tanto, si el miércoles hubiese una propuesta que valiera la pena
poner a consideración de las bases –ya que los delegados paritarios
pueden rechazar de lleno una oferta si consideran que no se encuadra en
los parámetros del reclamo– se necesitarán por lo menos dos días para
votar en las escuelas y uno más para realizar la asamblea provincial.
Eso indica que es muy poco probable que se llegue a tomar una decisión
antes del martes. De todas maneras, y en una muestra de buena
predisposición, Amsafé ya analizó la posibilidad de realizar esa
asamblea el viernes o sábado y allí debatir alguna propuesta o bien el
inicio de medidas de fuerza. Así que los padres sabrán si comienzan las
clases recién un par de días antes.
Entre
las razones de la demora en la convocatoria existe un factor que es
decisivo y es el nacional. Tanto desde la provincia como desde los
sindicatos habían señalado la importancia de tomar como parámetro el
acuerdo paritario entre la Nación y las confederaciones de sindicatos
docentes para la discusión local. Sin embargo, el ministro de Educación
de la Nación, Alberto Sileoni, no logró aún llegar a un acuerdo y eso
repercutió en todas las provincias.
Las posturas gremiales
El
viernes pasado se desarrolló un plenario de delegados seccionales de
Amsafé con el fin de analizar la situación provincial ante la demora
excesiva del gobierno en convocar a nueva reunión paritaria y la falta
de propuesta oficial, en respuesta a los reclamos efectuados por el
gremio en el ámbito paritario.
Según
indicaron desde el sindicato, el plenario manifestó su preocupación
ante esa situación y destacó que se hace peligrar el inicio de clases.
“La Comisión Directiva provincial declaró el estado de alerta y
movilización y se pronunció enérgicamente al emplazar al gobierno a
realizar un propuesta en la próxima reunión, la cual debe contener
respuesta a los reclamos salariales y no salariales que se formularan
durante las reuniones desarrolladas hasta el momento”, sostuvieron.
Además
se analizó la fecha de asamblea provincial, la cual podría
desarrollarse el viernes o sábado ya sea para valorar la propuesta o,
ante la ausencia de propuesta oficial, definir el plan de lucha.
Por
su parte, desde el Sadop enviaron un comunicado donde señalaron que “es
indudable que no existe una razón formal para demorar la continuidad de
las negociaciones”, aunque reconocieron que el que no se haya cerrado
la paritaria nacional ha condicionado el debate. “En rigor de verdad,
para la provincia sólo es una referencia el monto mínimo que establecen a
nivel nacional, asimismo nunca hemos acordado antes que en la Nación, y
es indudable que el condicionamiento de la provincia es hoy mayor que
en todos los años anteriores”, marcaron.
“Hemos
sido cautos al momento de anunciar porcentajes para el pretendido
mejoramiento salarial, pero esto no quiere decir que no sepamos cuánto
queremos y cómo lo queremos. Sabemos distinguir muy bien lo discutible
de lo inaceptable”, agregaron.