El Director Provincial de Prevención y Asistencia del Comportamiento Adictivo visitó Rufino para disertar sobre la problemática
Un grupo de
Rufinenses entre los que se mencionan al Concejal Walter Santo y la presidente
del REM Graciela Fasano y el Club Social Rufino llevaron adelante la
realización de un Taller sobre adicciones en el que participaron distintos
sectores de la sociedad bajo el lema “ El consumo de sustancias como síntoma de
una sociedad en problemas” y contó con la relevante presencia del Director
Provincial de Prevención y Asistencia de Comportamientos Adictivos del
Ministerio de Bienestar Social de Santa Fe Dr. Luís Candioti.
En el Club
Social de Rufino se desarrollo la actividad con una exposición a cargo del
funcionario que se dividido en el conocimiento de la problemática con sus
aspectos históricos, causas y consecuencias en el mundo, Latinoamérica y la Argentina y una segunda
de debate a los efectos de organizar la sociedad para abordar el problema según
la idiosincrasia de cada comunidad y con la intención de forma una mesa de
trabajo y una red para el intercambio de información y experiencias.
Candioti reflotó un convenio provincial rubricado en la
ciudad de Rosario entre los ministerios de Salud y Desarrollo Social, siguiendo
las líneas de acción nacionales, que propone desarrollar una red de atención
primaria sanitaria en sus tres niveles.
Al respecto, el funcionario dijo “hoy, el Estado no tiene ninguna institución que disponga de acciones terapéuticas para la atención” de los pacientes, sino que debe recurrirse al auxilio de las Organizaciones No Gubernamentales que funcionan en la provincia, es decir, unas nueve en total que cuentan con una capacidad cerca de las 250 plazas.
La financiación de estos espacios corre por cuenta de becas de asistencia, para los menores de 18 años, y el presupuesto de la Sedronar, para los mayores. Sobre este marco es que las autoridades santafesinas se encargan de “organizar el crecimiento cualitativo de la atención” teniendo en cuenta que los principales inconvenientes residen en que “el sistema de salud no ha sido hospitalario y que la sociedad castiga al consumidor: miradas negativas de asco y rechazo que terminan con el ninguneo de la persona” inmersa en el espiral adictivo.
Del mismo modo, el especialista determinó que “el consumo de alcohol y, accesoriamente, de otras sustancias psicoactivas es el problema más grave de la salud pública en Argentina en este momento” y respaldó su afirmación argumentando que “a esto lo escuchamos por parte de autoridades de máximo nivel de salud del país”. Además pidió que se tenga en cuenta que “la mayor parte de los consumidores de drogas ilegales no lo hacen en forma exclusiva, sino como parte de un policonsumo del cual el alcohol es el eje”.
Finalmente evaluó que para resolver definitivamente el problema de las adicciones en cualquier país del mundo, “la pelea social es averiguar cuáles son las causas de esto: descontento, injusticia social, marginación, vacíos culturales, una cultura que no nos señala para qué estamos en este mundo, la gente no sabe qué hacer con sus vidas” etc. y propuso como “verdadera y profunda medida preventiva” a “la educación”, acompañada por la “inclusión social” de la población.
Al respecto, el funcionario dijo “hoy, el Estado no tiene ninguna institución que disponga de acciones terapéuticas para la atención” de los pacientes, sino que debe recurrirse al auxilio de las Organizaciones No Gubernamentales que funcionan en la provincia, es decir, unas nueve en total que cuentan con una capacidad cerca de las 250 plazas.
La financiación de estos espacios corre por cuenta de becas de asistencia, para los menores de 18 años, y el presupuesto de la Sedronar, para los mayores. Sobre este marco es que las autoridades santafesinas se encargan de “organizar el crecimiento cualitativo de la atención” teniendo en cuenta que los principales inconvenientes residen en que “el sistema de salud no ha sido hospitalario y que la sociedad castiga al consumidor: miradas negativas de asco y rechazo que terminan con el ninguneo de la persona” inmersa en el espiral adictivo.
Del mismo modo, el especialista determinó que “el consumo de alcohol y, accesoriamente, de otras sustancias psicoactivas es el problema más grave de la salud pública en Argentina en este momento” y respaldó su afirmación argumentando que “a esto lo escuchamos por parte de autoridades de máximo nivel de salud del país”. Además pidió que se tenga en cuenta que “la mayor parte de los consumidores de drogas ilegales no lo hacen en forma exclusiva, sino como parte de un policonsumo del cual el alcohol es el eje”.
Finalmente evaluó que para resolver definitivamente el problema de las adicciones en cualquier país del mundo, “la pelea social es averiguar cuáles son las causas de esto: descontento, injusticia social, marginación, vacíos culturales, una cultura que no nos señala para qué estamos en este mundo, la gente no sabe qué hacer con sus vidas” etc. y propuso como “verdadera y profunda medida preventiva” a “la educación”, acompañada por la “inclusión social” de la población.
Los organizadores pretenden continuar con este tipo de
actividades que son parte de un proyecto que fue presentado por Walter Santo en
el Concejo Deliberante para la creación de un concurso que permita armar entre
los alumnos de los distintos niveles educativos de nuestra ciudad una campaña
de difusión y propaganda para la prevención de adicciones.
La iniciativa aun continúa en la comisión y no ha tenido de
parte de los ediles un tratamiento preferencia, teniendo en cuenta la urgencia
e importancia que tiene el abordaje de las adicciones, a la luz de una realidad
que no escapa a Rufino.
